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Richardson pedirá liberación de Gross a Cuba

Bill Richardson

El gobernador de New México, Bill Richardson, en el Hotel Nacional de La Habana, durante su visita anterior, agosto 25 de 2009. Se reunió en ese viaje con Ricardo Alarcón y Pedro Alvarez.

El gobernador de Nuevo México va en misión comercial

 

Washington (EFE).- El gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, inició hoy una visita a Cuba en una misión comercial, pero el Gobierno de EE.UU. espera que la aproveche para pedir a La Habana la liberación "inmediata" del contratista estadounidense Alan Gross.


La oficina de Richardson informó que el gobernador viajó el domingo a La Habana, como parte de una misión para "fortalecer posibles alianzas comerciales y culturales" entre Nuevo México y Cuba, y destacó que se trata de un viaje pagado por él.

El Departamento de Estado de EE.UU. insistió hoy en que el gobernador viaja a Cuba para promover el comercio con Nuevo México, pero reconoció que se reunió con Richardson antes de que éste viajara a la isla.

Uno de los temas que abordaron funcionarios de alto rango con el gobernador es la situación del contratista estadounidense Alan Gross, quien lleva detenido en Cuba desde el 4 de diciembre y al que el Gobierno cubano acusa de espionaje, algo que el Departamento de Estado ha negado.

Gross, de 60 años y que era subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) distribuía ordenadores portátiles, móviles y otros equipos tecnológicos a una comunidad judía en la isla. En los ocho meses que lleva detenido, La Habana no ha presentado cargos contra él.

En declaraciones a Efe, el portavoz para el Hemisferio Occidental, Charles Luoma-Overstreet, indicó que funcionarios del Departamento de Estado "se reunieron la semana pasada con el gobernador y le proporcionaron los antecedentes del arresto, en diciembre, del señor Gross y de su detención continuada".

"Como hemos hecho nosotros y otros también, esperamos que el gobernador Richardson urja al Gobierno cubano a liberar inmediatamente al señor Gross", afirmó el portavoz, quien recordó que el Gobierno ha instado "repetidamente" a La Habana a que ponga en libertad al contratista.

Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, reconoció en su rueda de prensa diaria que el Gobierno de EE.UU. ha pedido al ex candidato presidencial que pida la liberación de Gross.

"Tuvimos una conversación con él la semana pasada, le pusimos al tanto del estado del caso de Alan Gross y le preguntamos si podría abordarlo esta semana en sus conversaciones con funcionarios cubanos", dijo.

Entre los miembros del Gobierno que han pedido a Cuba públicamente liberar al contratista se encuentran la propia secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el secretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, quien habló a principios de agosto de la situación de Gross con el arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, en Washington.

Richardson, quien permanecerá en La Habana hasta el viernes, ha ejercido en el pasado de intermediario y emisario de EE.UU. en países como Corea del Norte y Cuba, a donde ha viajado en varias ocasiones para reunirse con las máximas autoridades.

En cuanto a La Habana, el gobernador de Nuevo México, quien aboga por una flexibilización de la política de EE.UU. hacia Cuba, se reunió en 1996 con Fidel Castro para negociar la liberación de tres presos políticos, por lo que cada vez que visita la isla se especula con la posibilidad de que efectúe nuevas gestiones diplomáticas.

El gobernador demócrata, quien hizo un viaje similar a Cuba el año pasado, se reunirá en la isla con responsables de Alimport, la agencia cubana encargada del comercio agrícola.

A Richardson le acompañan la secretaria del Departamento de Agricultura del estado de Nuevo México, Miley González, y la responsable para Asuntos Culturales, Stuart Ashman.

Este viaje se produce en un momento en el que el Congreso de EE.UU. debate el levantamiento de las restricciones de viajes a Cuba y se espera que el Gobierno de Barack Obama anuncie en breve una flexibilización de las visitas académicas, culturales y religiosas a la isla. 

 

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