Publicidad | Vea su anuncio aquí

Enlaces Relacionados

  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • Thomas Jefferson
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • 4 de julio
  • Próximo álbum

El 4 de julio con símbolos "made in China"

Las barbacoas, las banderas y los fuegos artificiales serán este año los grandes protagonistas del 4 de julio.
Cada año, Estados Unidos celebra el aniversario de su independencia el 4 de julio.
Aunque los discursos suenen hoy tan patrióticos como hace 236 años, los símbolos que los ensalzan han dejado de ser exclusivamente estadounidenses para convertirse en parte de la carrera comercial con uno de los grandes competidores del país: China.
China, el país que inventó la pólvora, es el mayor productor y exportador de fuegos artificiales del mundo, y se reivindica cada vez con más fuerza como tal cuando llega esta fecha, la más efusiva en cuanto a pirotecnia en el calendario estadounidense.
En 2011, Estados Unidos importó 232,3 millones de dólares (185,7 millones de euros) en fuegos artificiales del gigante asiático, según datos de la Oficina del Censo del país. La cifra supera por muy poco la última disponible de los fabricantes estadounidenses, que en 2007 vendieron productos pirotécnicos por un valor de 231,8 millones de dólares (185,5 millones de euros).
Aunque la competencia aún sea ajustada, China ha pisado el acelerador en sus exportaciones al país norteamericano, que aumentó considerablemente sus compras a Pekín en 2011 respecto a 2010, cuando había importado 190,7 millones de dólares (152 millones de euros), según el Censo.
Los fuegos chinos nutren, por ejemplo, las reservas de la empresa Pyro Show, que se encarga desde hace diez años del espectáculo más visto en Estados Unidos en esa noche estival: los fuegos artificiales en el National Mall de Washington. El año pasado, esa compañía con sede en Tennesee lanzó más de 6.350 kilos de explosivos al cielo de la capital, en un calculado despliegue que duró 17 minutos.
China se ha lanzado también a por ese mercado, a juzgar por sus exportaciones de 3,3 millones de dólares (2,6 millones de euros) el año pasado a Estados Unidos, que prácticamente solo compró banderas a ese país.
Al contrario que en el terreno de la pirotecnia, las ventas nacionales superan más que con creces a las importaciones en el caso de las banderas, un producto por el que las compañías estadounidenses facturaron 302,7 millones (242 millones) en 2007, el último año del que tiene cifras la Oficina del Censo.
Sin embargo, no faltan quienes ven en la fabricación de enseñas estadounidenses en China la peor ofensa posible para un objeto reverenciado como una institución y que tiene incluso protocolo de colocación -debe ser izada con ímpetu y bajada de forma armoniosa- y de veneración, ya que todos, excepto los militares, deben mirarla con la mano derecha sobre el corazón cuando pasa en un desfile. Monumento Iwo Jima, Arlington, Virginia .
Las etiquetas de "fabricado en China" han puesto en duda incluso el patriotismo del probable candidato republicano a la presidencia de EEUU, Mitt Romney, quien el pasado 19 de junio se vio criticado por algunos de los asistentes a su mitin en Davenport (Iowa), tras descubrirse que las pequeñas banderas que había repartido eran de origen asiático.
Por mucho que los fabricantes estadounidenses insistan en que la cuota de mercado que copan las banderas chinas es mínima, la animadversión a ese sello ha llevado incluso a crear páginas web como dontbuymadeinchina.com, que el año pasado pidió a sus seguidores que no compraran banderas con esa etiqueta el 4 de julio.
El símbolo que reúne esos colores y refleja ese patriotismo ondeó por primera vez el 4 de julio de 1960, cuando Hawai obtuvo el carácter de estado y la bandera se izó tal y como los estadounidenses la conocen hoy, con sus 50 estrellas. La bandera es colocada en la luna el 20 de julio de 1969.
Pese a la arrolladora competencia china, el 4 de julio se mantiene como la fiesta por excelencia del orgullo estadounidense, una jornada para celebrar las barras y estrellas y en la que la gama de colores queda reducida al rojo, el azul y el blanco.
Dieciséis años después, en el bicentenario de la independencia en 1976, serían 10.471 banderas las que volarían juntas sobre el Capitolio estadounidense, marcando el récord de la mayor cantidad de enseñas desplegadas juntas jamás
Pero el verdadero icono, el que no puede faltar en ninguna celebración del 4 de julio y el que dicta los colores de vestimenta obligados para ese día, es la bandera estadounidense.
En 1992, la bandera volaba en el espacio, con los siete astronautas del transbordador Columbia cantando "feliz cumpleaños" a Estados Unidos fuera de la atmósfera terrestre.
A lo largo de los años, las celebraciones del 4 de julio han sido espectaculares casi por norma, pero también se han visto ensombrecidas en ocasiones por acontecimientos que no entendían de fiestas nacionales.
Fue el caso de la epidemia de cólera que obligó a aplazar la celebración en Nueva York en 1832. La intersección Five Points, cuadro pintado por George Catlin en 1827.
La fiesta de 1980, fue convertida casi en vigilia por los 52 estadounidenses retenidos como rehenes en Irán. Rehén Barry Rosen, 34años.
Unas invitación a la primera fiesta de independencia del país.
Tres presidentes estadounidenses murieron un 4 de julio. Yankee Doodle, cuadro pintado por A. M. Willard, conocido como The Spirit of '76
john Adams, segundo presidente de Estados Unidos, quien sirvió de 1797 a 1801, falleció el 4 de julio de 1826.
James Monroe, quien presidió el país desde 1817 a 1825, falleció el 4 de julio de 1831.
Thomas Jefferson, tercer presidente de Estados Unidos, de 1817 a 1826, murió el mismo día que John Adams, el 4 de julio de 1826.
James Garfield, presidente número 20 de Estados Unidos, falleció en septiembre de 1881 debido a los disparos que le hicieron dos días antes de la fiesta nacional.
En 1981, el entonces presidente Ronald Reagan abandonó por primera vez el hospital en el que le trataban tras vivir un intento de asesinato, para ver precisamente el espectáculo de pirotecnia. Agentes reaccionan al intento de asesinato al presidente Reagan, 30 de marzo de 1981.
Esas efemérides parecen hoy lejanas en una jornada que se vive con relativa tranquilidad en el país.
El único jaleo de la obligada cita con los fuegos artificiales y con las escapadas a la playa, las fiestas en la piscina y las barbacoas como actividades preferidas y se llevan a cabo generalmente en familia, con mucha tranquilidad.
Cada año, se rompen los récords anteriores de BBQ"s encendidos en el país.
Pero entre chuleta y chapuzón, son aún muchos los estadounidenses que encuentran un momento para trasladarse mentalmente a 1776 e imaginarse, junto a los padres fundadores del país, definiendo el significado de la palabra "libertad" en un enorme papiro.

Publicidad | Vea su anuncio aquí

Próximos álbumes
Disfruta más imágenes
a tu izquierda