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Capriles invade Caracas mientras Chávez defiende el socialismo

Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos. Texto de EFE.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
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Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
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Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
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Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
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Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.
Una semana antes de las elecciones, Capriles abarrotó las calles de Caracas y criticó al Gobierno por ser "oscuridad para la casa" mientras Chávez, tocando guitarra, negaba que el socialismo del siglo XXI que lidera esté agotado y vio "imposible" un triunfo de la burguesía. Cuando faltan siete días para los comicios que definirán al presidente para los próximos seis años, Capriles exhibió el poder de la oposición al encabezar una concentración en la capital venezolana al tiempo que Chávez viajó al petrolero estado Zulia (noroeste) para presidir un acto en la localidad de Cabimas, también multitudinario. "Dentro de una semana estaremos en plena batalla" en las urnas, vaticinó Chávez a su llegada a Cabimas. Para Chávez, candidato a una tercera reelección consecutiva, "es imposible que la burguesía" gane el 7 de octubre e indicó que ese día "volverá a ganar el pueblo", que, aseguró, "sabe cómo ha sido beneficiado" con la revolución bolivariana que inició en 1999, y la cual considera "necesario" consolidar. Advirtió, sin embargo, que el próximo domingo la oposición quizás intente ejecutar acciones violentas, "planes desesperados de la extrema derecha", pero indicó que su Gobierno los derrotará "y no solo en las urnas". También calificó como "muy lamentable" la muerte en su natal Barinas de tres seguidores de Capriles en un percance ocurrido el sábado con un grupo al parecer oficialista, tres de cuyos integrantes fueron detenidos, entre ellos al autor de los balazos. Capriles remata las visitas "pueblo a pueblo" que caracterizaron su campaña y que, según él, lo llevaron a "más de 300 ciudades" y leyó pasajes del programa de Gobierno de Chávez y, aunque no llegó a mofarse de él, alertó que "no tiene nada que ver" con la solución de los problemas de los venezolanos.

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