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Beyoncé y un inesperado apagón encendieron el Super Bowl

Ni el mejor guionista de Hollywood hubiese podido escribir un libreto mejor que el Super Bowl 2013. Con lágrimas, risas, entretenimiento, estupor, suspenso, miedo y mucha emoción, este Super Bowl “tuvo de todo un mucho”. El coro de la escuela de Newtown que sufrió en diciembre una matanza que conmocionó al mundo, con 26 niños de la escuela primaria Sandy Hook, abrió la ceremonia previa al partido con la canción "America The Beautiful", al lado de la actriz y cantante Jennifer Hudson. Los estudiantes llevaban lazos verdes en homenaje a los 20 niños y 6 adultos asesinados en Sandy Hook el pasado 14 de diciembre, y durante su actuación muchos de los jugadores y espectadores apenas pudieron contener las lágrimas. Después le tocó el turno a Alicia Keys, quien al piano y con un sexy vestido rojo de tirantes interpretó el himno nacional estadounidense, agregando algunas palabras en la estrofa final, ante el estupor de algunos. La actuación musical del descanso, la más esperada siempre, correspondió este año a Beyoncé y llegó precedida de la polémica después de que la estrella admitiera que cantó el himno nacional en falso directo, sobre una canción pregrabada, durante la ceremonia de la segunda investidura presidencial de Barack Obama. La artista con mucha fuerza y sin dejar de bailar sobre un escenario con fuegos artificiales y luces con la forma de su rostro y su larga melena, vistiendo un conjunto de cuero negro de Rubin Singer, con guantes a juego y botines de tacón, y acompañada de más de 100 bailarines repasó algunos de sus éxitos como "Love on Top", "Crazy in Love", "Baby Boi" y "Till the End of Time". Se unieron a ella después Kelly Rowland y Michelle Williams, sus compañeras en el ya disuelto grupo Destiny's Child y vestidas también de negro. Las tres cantaron y bailaron sincronizadas "Independent Woman" y "Single Ladies (Put A Ring On It)". En el tercer cuarto del partido se produjo un inesperado apagón, que duró 34 minutos, y que fundió a negro las televisiones de millones de hogares en todo el país y dejó en blanco a los presentadores de la cadena CBS, la encargada de la retransmisión. Con cada bloque de treinta segundos de publicidad vendido a un precio de entre 3,7 y 3,8 millones de dólares, los dos anuncios de Chrysler estuvieron entre los mejores, según un sondeo realizado por The Wall Street Journal a ejecutivos publicitarios y espectadores, pero según USA Today el primer lugar correspondió a Budweisser. También fueron muy comentados en Twitter los de Taco Bell y Doritos, en una noche en la que rostros conocidos como los actores de comedia Amy Poehler ("Parks and Recreation"), Tracy Morgan ("30 Rock") y Kaley Cuoco ("The Big Bang Theory"), y la modelo Bar Refaeli se colaron en algunos de los anuncios.
Ni el mejor guionista de Hollywood hubiese podido escribir un libreto mejor que el Super Bowl 2013. Con lágrimas, risas, entretenimiento, estupor, suspenso, miedo y mucha emoción, este Super Bowl “tuvo de todo un mucho”. El coro de la escuela de Newtown que sufrió en diciembre una matanza que conmocionó al mundo, con 26 niños de la escuela primaria Sandy Hook, abrió la ceremonia previa al partido con la canción "America The Beautiful", al lado de la actriz y cantante Jennifer Hudson. Los estudiantes llevaban lazos verdes en homenaje a los 20 niños y 6 adultos asesinados en Sandy Hook el pasado 14 de diciembre, y durante su actuación muchos de los jugadores y espectadores apenas pudieron contener las lágrimas. Después le tocó el turno a Alicia Keys, quien al piano y con un sexy vestido rojo de tirantes interpretó el himno nacional estadounidense, agregando algunas palabras en la estrofa final, ante el estupor de algunos. La actuación musical del descanso, la más esperada siempre, correspondió este año a Beyoncé y llegó precedida de la polémica después de que la estrella admitiera que cantó el himno nacional en falso directo, sobre una canción pregrabada, durante la ceremonia de la segunda investidura presidencial de Barack Obama. La artista con mucha fuerza y sin dejar de bailar sobre un escenario con fuegos artificiales y luces con la forma de su rostro y su larga melena, vistiendo un conjunto de cuero negro de Rubin Singer, con guantes a juego y botines de tacón, y acompañada de más de 100 bailarines repasó algunos de sus éxitos como "Love on Top", "Crazy in Love", "Baby Boi" y "Till the End of Time". Se unieron a ella después Kelly Rowland y Michelle Williams, sus compañeras en el ya disuelto grupo Destiny's Child y vestidas también de negro. Las tres cantaron y bailaron sincronizadas "Independent Woman" y "Single Ladies (Put A Ring On It)". En el tercer cuarto del partido se produjo un inesperado apagón, que duró 34 minutos, y que fundió a negro las televisiones de millones de hogares en todo el país y dejó en blanco a los presentadores de la cadena CBS, la encargada de la retransmisión. Con cada bloque de treinta segundos de publicidad vendido a un precio de entre 3,7 y 3,8 millones de dólares, los dos anuncios de Chrysler estuvieron entre los mejores, según un sondeo realizado por The Wall Street Journal a ejecutivos publicitarios y espectadores, pero según USA Today el primer lugar correspondió a Budweisser. También fueron muy comentados en Twitter los de Taco Bell y Doritos, en una noche en la que rostros conocidos como los actores de comedia Amy Poehler ("Parks and Recreation"), Tracy Morgan ("30 Rock") y Kaley Cuoco ("The Big Bang Theory"), y la modelo Bar Refaeli se colaron en algunos de los anuncios.
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Ni el mejor guionista de Hollywood hubiese podido escribir un libreto mejor que el Super Bowl 2013. Con lágrimas, risas, entretenimiento, estupor, suspenso, miedo y mucha emoción, este Super Bowl “tuvo de todo un mucho”. El coro de la escuela de Newtown que sufrió en diciembre una matanza que conmocionó al mundo, con 26 niños de la escuela primaria Sandy Hook, abrió la ceremonia previa al partido con la canción "America The Beautiful", al lado de la actriz y cantante Jennifer Hudson. Los estudiantes llevaban lazos verdes en homenaje a los 20 niños y 6 adultos asesinados en Sandy Hook el pasado 14 de diciembre, y durante su actuación muchos de los jugadores y espectadores apenas pudieron contener las lágrimas. Después le tocó el turno a Alicia Keys, quien al piano y con un sexy vestido rojo de tirantes interpretó el himno nacional estadounidense, agregando algunas palabras en la estrofa final, ante el estupor de algunos. La actuación musical del descanso, la más esperada siempre, correspondió este año a Beyoncé y llegó precedida de la polémica después de que la estrella admitiera que cantó el himno nacional en falso directo, sobre una canción pregrabada, durante la ceremonia de la segunda investidura presidencial de Barack Obama. La artista con mucha fuerza y sin dejar de bailar sobre un escenario con fuegos artificiales y luces con la forma de su rostro y su larga melena, vistiendo un conjunto de cuero negro de Rubin Singer, con guantes a juego y botines de tacón, y acompañada de más de 100 bailarines repasó algunos de sus éxitos como "Love on Top", "Crazy in Love", "Baby Boi" y "Till the End of Time". Se unieron a ella después Kelly Rowland y Michelle Williams, sus compañeras en el ya disuelto grupo Destiny's Child y vestidas también de negro. Las tres cantaron y bailaron sincronizadas "Independent Woman" y "Single Ladies (Put A Ring On It)". En el tercer cuarto del partido se produjo un inesperado apagón, que duró 34 minutos, y que fundió a negro las televisiones de millones de hogares en todo el país y dejó en blanco a los presentadores de la cadena CBS, la encargada de la retransmisión. Con cada bloque de treinta segundos de publicidad vendido a un precio de entre 3,7 y 3,8 millones de dólares, los dos anuncios de Chrysler estuvieron entre los mejores, según un sondeo realizado por The Wall Street Journal a ejecutivos publicitarios y espectadores, pero según USA Today el primer lugar correspondió a Budweisser. También fueron muy comentados en Twitter los de Taco Bell y Doritos, en una noche en la que rostros conocidos como los actores de comedia Amy Poehler ("Parks and Recreation"), Tracy Morgan ("30 Rock") y Kaley Cuoco ("The Big Bang Theory"), y la modelo Bar Refaeli se colaron en algunos de los anuncios.
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Ni el mejor guionista de Hollywood hubiese podido escribir un libreto mejor que el Super Bowl 2013. Con lágrimas, risas, entretenimiento, estupor, suspenso, miedo y mucha emoción, este Super Bowl “tuvo de todo un mucho”. El coro de la escuela de Newtown que sufrió en diciembre una matanza que conmocionó al mundo, con 26 niños de la escuela primaria Sandy Hook, abrió la ceremonia previa al partido con la canción "America The Beautiful", al lado de la actriz y cantante Jennifer Hudson. Los estudiantes llevaban lazos verdes en homenaje a los 20 niños y 6 adultos asesinados en Sandy Hook el pasado 14 de diciembre, y durante su actuación muchos de los jugadores y espectadores apenas pudieron contener las lágrimas. Después le tocó el turno a Alicia Keys, quien al piano y con un sexy vestido rojo de tirantes interpretó el himno nacional estadounidense, agregando algunas palabras en la estrofa final, ante el estupor de algunos. La actuación musical del descanso, la más esperada siempre, correspondió este año a Beyoncé y llegó precedida de la polémica después de que la estrella admitiera que cantó el himno nacional en falso directo, sobre una canción pregrabada, durante la ceremonia de la segunda investidura presidencial de Barack Obama. La artista con mucha fuerza y sin dejar de bailar sobre un escenario con fuegos artificiales y luces con la forma de su rostro y su larga melena, vistiendo un conjunto de cuero negro de Rubin Singer, con guantes a juego y botines de tacón, y acompañada de más de 100 bailarines repasó algunos de sus éxitos como "Love on Top", "Crazy in Love", "Baby Boi" y "Till the End of Time". Se unieron a ella después Kelly Rowland y Michelle Williams, sus compañeras en el ya disuelto grupo Destiny's Child y vestidas también de negro. Las tres cantaron y bailaron sincronizadas "Independent Woman" y "Single Ladies (Put A Ring On It)". En el tercer cuarto del partido se produjo un inesperado apagón, que duró 34 minutos, y que fundió a negro las televisiones de millones de hogares en todo el país y dejó en blanco a los presentadores de la cadena CBS, la encargada de la retransmisión. Con cada bloque de treinta segundos de publicidad vendido a un precio de entre 3,7 y 3,8 millones de dólares, los dos anuncios de Chrysler estuvieron entre los mejores, según un sondeo realizado por The Wall Street Journal a ejecutivos publicitarios y espectadores, pero según USA Today el primer lugar correspondió a Budweisser. También fueron muy comentados en Twitter los de Taco Bell y Doritos, en una noche en la que rostros conocidos como los actores de comedia Amy Poehler ("Parks and Recreation"), Tracy Morgan ("30 Rock") y Kaley Cuoco ("The Big Bang Theory"), y la modelo Bar Refaeli se colaron en algunos de los anuncios.
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Ni el mejor guionista de Hollywood hubiese podido escribir un libreto mejor que el Super Bowl 2013. Con lágrimas, risas, entretenimiento, estupor, suspenso, miedo y mucha emoción, este Super Bowl “tuvo de todo un mucho”. El coro de la escuela de Newtown que sufrió en diciembre una matanza que conmocionó al mundo, con 26 niños de la escuela primaria Sandy Hook, abrió la ceremonia previa al partido con la canción "America The Beautiful", al lado de la actriz y cantante Jennifer Hudson. Los estudiantes llevaban lazos verdes en homenaje a los 20 niños y 6 adultos asesinados en Sandy Hook el pasado 14 de diciembre, y durante su actuación muchos de los jugadores y espectadores apenas pudieron contener las lágrimas. Después le tocó el turno a Alicia Keys, quien al piano y con un sexy vestido rojo de tirantes interpretó el himno nacional estadounidense, agregando algunas palabras en la estrofa final, ante el estupor de algunos. La actuación musical del descanso, la más esperada siempre, correspondió este año a Beyoncé y llegó precedida de la polémica después de que la estrella admitiera que cantó el himno nacional en falso directo, sobre una canción pregrabada, durante la ceremonia de la segunda investidura presidencial de Barack Obama. La artista con mucha fuerza y sin dejar de bailar sobre un escenario con fuegos artificiales y luces con la forma de su rostro y su larga melena, vistiendo un conjunto de cuero negro de Rubin Singer, con guantes a juego y botines de tacón, y acompañada de más de 100 bailarines repasó algunos de sus éxitos como "Love on Top", "Crazy in Love", "Baby Boi" y "Till the End of Time". Se unieron a ella después Kelly Rowland y Michelle Williams, sus compañeras en el ya disuelto grupo Destiny's Child y vestidas también de negro. Las tres cantaron y bailaron sincronizadas "Independent Woman" y "Single Ladies (Put A Ring On It)". En el tercer cuarto del partido se produjo un inesperado apagón, que duró 34 minutos, y que fundió a negro las televisiones de millones de hogares en todo el país y dejó en blanco a los presentadores de la cadena CBS, la encargada de la retransmisión. Con cada bloque de treinta segundos de publicidad vendido a un precio de entre 3,7 y 3,8 millones de dólares, los dos anuncios de Chrysler estuvieron entre los mejores, según un sondeo realizado por The Wall Street Journal a ejecutivos publicitarios y espectadores, pero según USA Today el primer lugar correspondió a Budweisser. También fueron muy comentados en Twitter los de Taco Bell y Doritos, en una noche en la que rostros conocidos como los actores de comedia Amy Poehler ("Parks and Recreation"), Tracy Morgan ("30 Rock") y Kaley Cuoco ("The Big Bang Theory"), y la modelo Bar Refaeli se colaron en algunos de los anuncios.
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Ni el mejor guionista de Hollywood hubiese podido escribir un libreto mejor que el Super Bowl 2013. Con lágrimas, risas, entretenimiento, estupor, suspenso, miedo y mucha emoción, este Super Bowl “tuvo de todo un mucho”. El coro de la escuela de Newtown que sufrió en diciembre una matanza que conmocionó al mundo, con 26 niños de la escuela primaria Sandy Hook, abrió la ceremonia previa al partido con la canción "America The Beautiful", al lado de la actriz y cantante Jennifer Hudson. Los estudiantes llevaban lazos verdes en homenaje a los 20 niños y 6 adultos asesinados en Sandy Hook el pasado 14 de diciembre, y durante su actuación muchos de los jugadores y espectadores apenas pudieron contener las lágrimas. Después le tocó el turno a Alicia Keys, quien al piano y con un sexy vestido rojo de tirantes interpretó el himno nacional estadounidense, agregando algunas palabras en la estrofa final, ante el estupor de algunos. La actuación musical del descanso, la más esperada siempre, correspondió este año a Beyoncé y llegó precedida de la polémica después de que la estrella admitiera que cantó el himno nacional en falso directo, sobre una canción pregrabada, durante la ceremonia de la segunda investidura presidencial de Barack Obama. La artista con mucha fuerza y sin dejar de bailar sobre un escenario con fuegos artificiales y luces con la forma de su rostro y su larga melena, vistiendo un conjunto de cuero negro de Rubin Singer, con guantes a juego y botines de tacón, y acompañada de más de 100 bailarines repasó algunos de sus éxitos como "Love on Top", "Crazy in Love", "Baby Boi" y "Till the End of Time". Se unieron a ella después Kelly Rowland y Michelle Williams, sus compañeras en el ya disuelto grupo Destiny's Child y vestidas también de negro. Las tres cantaron y bailaron sincronizadas "Independent Woman" y "Single Ladies (Put A Ring On It)". En el tercer cuarto del partido se produjo un inesperado apagón, que duró 34 minutos, y que fundió a negro las televisiones de millones de hogares en todo el país y dejó en blanco a los presentadores de la cadena CBS, la encargada de la retransmisión. Con cada bloque de treinta segundos de publicidad vendido a un precio de entre 3,7 y 3,8 millones de dólares, los dos anuncios de Chrysler estuvieron entre los mejores, según un sondeo realizado por The Wall Street Journal a ejecutivos publicitarios y espectadores, pero según USA Today el primer lugar correspondió a Budweisser. También fueron muy comentados en Twitter los de Taco Bell y Doritos, en una noche en la que rostros conocidos como los actores de comedia Amy Poehler ("Parks and Recreation"), Tracy Morgan ("30 Rock") y Kaley Cuoco ("The Big Bang Theory"), y la modelo Bar Refaeli se colaron en algunos de los anuncios.
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