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El incalculable valor de un camello guapo

Tal es la pasión de los saudíes por los camellos, que gastan millones de dólares para elegir al más guapo en festivales y concursos.
El canon de belleza del camello reside en un cuello esbelto, una abundante pelambrera y unas anchas caderas.
Un niño juega mientras los hombres del Emirato preparan sus camellos para el Festival Mazayin Zaayed, a unos 150 kms. al oeste de Abu Dhabi.
El Festival AMazain Dhafra Camel Festival, que atrae a participantes de toda la región del golfo, incluye un concurso de belleza de camellos, exhibiciones de artesanía y otras actividades.
La "camellomanía" está tan extendida en Arabia Saudí que cada tribu organiza su propio festival dedicado a este animal.
Un momento de descanso durante un festival, de madre e hija.
Los festivales son un negocio por el que fluyen ingentes cantidades de dinero.
Uno de estos festejos es el de Um Raqiba, una zona desértica en el norte del reino, donde todos los años se lleva a cabo una muestra de cuarenta días.
Una muestra de cariño.
En los festivales, los camélidos son los grandes protagonistas, y las noches se llenan de poesía.
Miles de amantes de estos animales, procedentes de distintos países del golfo Pérsico, acuden a Um Raqiba por esas jornadas, que acogen un mercado y un concurso, aderezados con grandes banquetes.
El objetivo de losl festivales no es solo enseñar la belleza de los camellos, sino que, además, es un mercado donde se venden los mejores animales por millones de riales",
El festival atrae cada año a empresarios árabes adinerados que pueden pagar hasta más de cinco millones de dólares (unos 3,9 millones de euros) por un camello que les gusta.
En enero de 2012 se vendieron 5.000 camellos por un valor total de 530 millones de dólares (unos 389 millones de euros), según el periódico "Al Riad".
La pasión por los camélidos llevó en 2000 a un grupo de dueños de estos animales a organizar durante el festival un concurso de belleza para elegir el camello más guapo.
La idea de esta competición caló en uno de los hijos del fundador del reino wahabí, el príncipe Mishal bin Abdelaziz, aquí en la foto, que decidió auspiciar el festival de Um Raqiba, en el que se ofrece el premio "Rey Abdelaziz" al ejemplar ganador de la competición.
Montando al camello.
La belleza de este animal depende de la longitud y la delgadez del cuello, la abundancia de pelo, la anchura de las caderas y otras características relacionadas con los labios y los ojos.
Los camellos paquistaníes son los más bellos, y algunos comerciantes intentan obtener una especie de mezcla entre el paquistaní y el árabe", dice El Subei, quien asiste a varios festivales al año.
Cientos de personas llegan con sus camellos a los concursos.
Michelle Wei, de Estados Unidos, en la playa del Jebel Ali Golf Resort and Spa, al comenzar el Omega Dubai Ladies Masters en diciembre de 2012.
Descansando durante la exhibición previa a los concursos.
Tiger Woods de EEUU, Rory McIroy de Irlanda y Justin Rose, de Inglaterra, posan con un camello antes de comenzar el Campeonato de Golf Abu Dhabi HSBC en enero de 2013.
En los concursos de belleza, cada ejemplar debe desfilar delante de un comité de veinte jueces, acompañado de su propietario
Durante el concurso de belleza los camllos llevan una señal en su cuerpo para distinguirse de los otros.
Un hombre de Kuwait posa con su camello en una pre competencia en el distrito de al-Salmi, a unos 120 kms. al oeste de Kuwait, en febrero de 2013.
Una familia llega a uno de los concursos del festival.
Los camellos caminan por el desierto Liwa, a unos 220 kms. al oeste de Abu Dhabi, preaparándose para el Festival de Camellos Mazayin Dhafra.
Los camellos y sus jockeys comienzan la carrera durante el Festival de Camellos Mazayin Dhafra.
Para que se vea bien su cuerpo, el camello no puede llevar ningún tipo de adorno durante los concursos.
Paseando el camello durante el concurso.
El premio Rey Abdelaziz incluye quince galardones por categorías en las que los animales compiten según el color de su cabello, como rubio, blanco puro, amarillo con puntos negros, el blanco-rojizo y negro, entre otros.
Los turistas toman parte en las festividades, convirtiéndose en beduinos durante una hora.
La cuantía de los premios oscila entre los 26.000 y los 52.000 dólares.
Ordeñando durante uno de los concursos.
Sin embargo, a veces hay amores que matan y los saudíes se toman tan en serio los festivales de camellos que en ocasiones hay peleas y enemistades entre las tribus por estos animales.
Este año, unas veinte personas fueron detenidas por llevar armas, tras una trifulca entre miembros de dos tribus que se peleaban por el derecho a tener un sello con el que se marca el cuerpo del camello.
Por estas peleas y por el dinero que mueve la compra y venta de los camélidos, hay quienes no ven con buenos ojos estas competiciones y festivales, y piensan que vale más ofrecer estos millones de riales a los más necesitados del país.
Un bello anochecer, en calma, pero con los fusiles empuñados, por si acaso...
De retirada. Hasta la próxima.

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