Mujica se reune con disidentes cubanos

José Mujica

José Mujica, presidente de Uruguay.

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Los disidentes le pidieron que denuncie violación a los DD.HH. en Cuba

Montevideo, 7 sep (EFE).- Un grupo de 15 disidentes cubanos, formado por presos políticos, emigrados y representantes de las Damas de Blanco, pidieron hoy a las fuerzas políticas y al Gobierno de Uruguay que exijan el respeto a los derechos humanos en la isla para ayudar a su democratización.

Los opositores al régimen castrista, que hoy se reunieron con varias autoridades del Estado, incluido el presidente José Mujica, un ex guerrillero tupamaro, presentaron un documento en el que solicitaban "la solidaridad democrática" de Uruguay para con el desarrollo de las libertades en Cuba, como país que supo recuperar el estado de derecho tras años de Gobierno autoritario.

"El presidente nos vio y nos escuchó muy atento. Fue un gesto muy amable, nada más. No hay compromisos, nosotros no vinimos a eso, no le exigimos nada", dijo el periodista y ex preso político cubano Alejandro González Raga.

En una rueda de prensa, los cubanos, entre los que también estaban Elena Larrinaga, presidente de la Federación Española de Asociaciones Cubanas, y Blanca Reyes, cofundadora de las Damas de Blanco, denunciaron la situación en Cuba, que compararon con las dictaduras que asolaron el Cono Sur en los años 70.

"Hemos documentado 5.000 fusilados, otras 2.000 muertes en prisión. Es demasiado, miles de personas después de cinco décadas de Gobierno. No hay justificación para que un Gobierno ataque así a su propio pueblo. En eso hay una comparación. También en que todos somos seres humanos y tenemos los mismos derechos", señaló María Werlau, directora del Archivo Cuba del Free Society Project.

La idea del grupo, que también pasó por Perú y Chile y que mañana irá a Argentina, es "buscar ayudas" y "aprender de los procesos de transición, de cómo ordenaron y llegaron a un Estado de derecho".

Según González Raga, para llegar a una transición democrática "es el poder el que tiene las herramientas", y que por eso ellos le piden al Gobierno de La Habana "que inicie la democratización del país".

El disidente, exiliado en España, recordó que en Cuba se permite encarcelar a personas por el delito de "peligrosidad social" y apuntó que si antes de la Revolución en Cuba había seis millones de personas y 19 prisiones, ahora hay doce millones de habitantes y "alrededor de 600 cárceles".

"Así es como funciona el país", dijo.

Los visitantes aprovecharon para señalar que durante su visita, en la que se reunieron con representantes de todos los partidos políticos, encontraron "un ambiente de cordialidad increíble", y reconocieron irse "admirados" de la situación política de Uruguay.

"Yo quiero para mi país lo que ustedes tienen aquí, una democracia con partidos, donde no se acuse a nadie de ser imperialistas, ser un país soberano, donde los políticos discutan y que después se tomen un café, eso queremos", culminó Reyes.