A Chávez lo traiciona su miedo

Elecciones en Venezuela

Maria Corina Machado, candidata de la oposición en Venezuela

 

- Getty Images

Por Eleonora Bruzual

A pocos días de la contienda electoral que elegirá una nueva Asamblea o Poder Legislativo, el régimen forajido de Hugo Chávez que asesora y apuntala como su “Capitanía General” la tiranía cubana en lo que una vez fue la República de Venezuela continúa mostrando acciones fraudulentas destinadas a impedir un triunfo de las fuerzas opositoras que evidentemente son mayoría… Además de la descarada maniobra de redefinir los circuitos electorales para favorecer al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) el partido de Chávez, redefinición que en reiteradas oportunidades los partidos políticos de oposición han advertido que con ella el Poder Electoral que es un ente arrodillado a la voluntad del déspota militar,  le quitará fuerza al voto de quienes se oponen a Hugo Chávez, dividiendo al país en circuitos que facilitarán a los comunistas alzarse con curules en regiones donde la oposición ha salido tradicionalmente victoriosa… ahora se une el anuncio de última hora donde ese “Árbitro” rojito avisa que  sólo los votos nominales serán auditados, dejando de la lado los votos listas
 
Ante esto el conocido abogado Gonzalo Himiob, no perdió tiempo y se fue hasta  el Consejo Nacional Electoral y allí denunció que “no es justo ni conforme a la constitución que sólo se auditen, en una elección de tanta importancia, los votos nominales dejando de lado los votos listas”. Y poca suspicacia necesitamos para ver el alcance de la nueva trácala que busca impedir que se sepa con claridad la fuerza real de cada partido o movimiento electoral, algo que daña la matriz mil veces repetida de que Chávez no tiene adversarios partidistas fuertes.
 
Gonzalo Himiob  declaró que “El voto es un derecho humano fundamental y debe garantizarse a todas las personas sin distinciones de ningún tipo”.  Asegurando además que este reclamo formal, tiene como finalidad que el CNE tome las medidas necesarias para que las elecciones sean limpias en su totalidad, tanto en lo que respecta al voto nominal como al voto lista…
 
La tensión y la desconfianza crecen a medida que se acerca el día previsto para estas elecciones legislativa donde se espera la presencia de 17,7 millones de venezolanos en condición de electores  para participar el domingo próximo, eligiendo a los 165 diputados de ese Poder Legislativo que el chavismo rojo convirtió en unicameral y lo copió de la títere Asamblea Nacional cubana. 
 
Para cambiar esa realidad es que la oposición venezolana acude a estos comicios que  son considerados cruciales, en medio de una crisis económica que arropa a todos los venezolanos, un desencanto masivo ante las mentiras y promesas incumplidas de quien después de 11 años de permanencia en el Poder, pretende seguir culpando a gobiernos anteriores, a países extranjeros y hasta a fuerzas extraterrestres, de su incapacidad, su amoralidad y su farsa de revolución.
 
Muchos son los analistas que tienen la atención puesta en esta nueva contienda electoral y también en el polarizado escenario político venezolano, donde Chávez y esa farsa de partido único que se inventó para apuntalarse en el Poder como buen déspota comunista, busca mantener la hegemonía en el unicameral Parlamento para, según el mismo confiesa, poder profundizar el proceso “revolucionario” que no es otra cosa que declararse de una vez comunista y terminar de patear lo poco que queda de pluralismo y libertad.
 
Con un parapeto tragicómico Chávez, el Gran y Único Candidato se presenta con su PSUV y sus aliados del “Partido Comunista de Venezuela (PCV)” cuatro infelices jornaleros del militar que les tira mendrugos y los pone a protagonizar como fuerza política en su farsa larga y trágica. La oposición en cambio arriba a estos comicios agrupados en lo que han llamado “Mesa de Unidad Democrática” (MUD), y sin desviarse del gran objetivo que no es otro sino lograr una Asamblea plural que frene los planes de los tiranos Castro y su ordenanza Hugo Chávez.
 
Aunque ya se prohíbe dar encuestas, para nadie es difícil percibir el nerviosismo de Chávez en esa febril campaña donde es presidente, ente electoral, legislador y candidato, y por tanto él representa la mejor medición, el más certero panorama: No tiene fácil lograr su voluntad… Sabe de la Unidad Opositora y de su pérdida de todo prestigio en el exterior. Ya Chávez no es el “Líder” aclamado y más votado, es simplemente un militar cuartomundista y comunista que se le hace difícil defender a aquellos que como Lula Da Silva, lo vendieron como el presidente más democrático en 100 años de historia venezolana. Al déspota no parecen quedarle mucha vías ¡Sólo el comunismo es su barranco!