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"Gran derrota" para Cuba veredicto sobre Posada Carriles

Luis Posada Carriles

Luis Posada Carriles

El enemigo acérrimo del ex gobernante cubano Fidel Castro, de 82 años, enfrenta cargos por supuestamente mentir a funcionarios estadounidenses durante los interrogatorios de petición de asilo político y de ciudadanía.

Getty Images

¡INOCENTE!

Miami, FL - El exilio cubano calificó hoy como "una gran derrota" para el Gobierno de La Habana el veredicto de inocencia que emitió un jurado a favor del anticastrista Luis Posada Carriles, en un tribunal de El Paso (Texas).

Posada Carriles fue declarado inocente de todos cargos de perjurio, fraude y obstrucción de procedimiento que se le imputaban, según el veredicto del jurado integrado por siete mujeres y cinco hombres en su mayoría de origen hispano.

El abogado de Posada Carriles, Arturo Hernández habló con Armando Pérez Roura, director de Radio Mambí 710 AM, tan pronto supo el veredicto.  Hernández también habló con el reportero de la emisora, Carlos Santana, en un reportaje exclusivo para la emisora.

"Nadie podrá decir ahora que el juicio fue influenciado por los cubanos del exilio", dijo el escritor cubano Carlos Alberto Montaner.

Por su parte, Ninoska Pérez, directiva del Consejo por la Libertad de Cuba (CLC) y comentarista de Radio Mambí 710 AM, expresó que la justicia se impuso en el caso contra el militante anticastrista.

"Prevaleció la justicia, a pesar de traer a testificar (la Fiscalía Federal) a testaferros de una dictadura y periodistas que lo único que han hecho es difamar a esta comunidad (los cubanos)", comentó la popular comentarista de Radio Mambí.

Pérez Castellón se refirió al cubano-estadounidense Gilberto Abascal, quién viaja a Cuba con frecuencia,  y
testificó que viajó junto con otros exiliados en una embarcación para buscar a Posada Carriles a Islas Mujeres, en México, y traerlo a Miami de manera indocumentada, algo que obviamente el jurado no creyó, quién con frecuencia viajaba a Cuba.

También mencionó Pérez Castellón al teniente coronel Roberto Hernández Caballero, quien viajó desde Cuba para subir al estrado y declarar sobre los atentados con bombas en Cuba, en 1997.

"La periodista Ann Louis Bardach, ex reportera por su cuenta del diario The New York Times, quien entrevistó a Posada Carriles en 1998, debe estar sufriendo de un tremendo dolor de cabeza", dijo el coloquial Alberto Pulido, mientras disfrutaba de una taza de café en un conocido restaurante de la ciudad.  "El ex embajador Otto Reich "paseó" a la Bardach durante su testimonio", comentó Pulido.

"La testigo estrella de la fiscalía era Bardach", nos dijo Otto Reich, ex embajador de Estados Unidos en Venezuela.  "La defensa me llamó para testificar sobre la credibilidad de la periodista, y declaré bajo juramento, que los hechos que ella había escrito en sus artículos y libros, sobre mi persona y otros hechos conocidos por mí, eran falsos", afirmó Reich.

"El abogado José Pertierra, que representaba en el juicio al gobierno de Venezuela, estaba sentado al lado de la Bardach", manifestó Reich.  (Pertierra está casado con una oficial de Cuba, que participa con frecuencia en el programa Mesa Redonda).

Reich comentó: "No me sorprendió el veredicto, estuve allí y me percaté de lo débil que era la acusación de la fiscalía". "El que los fiscales usaran a informantes y personeros del régimen cubano era una admisión de que no tenían pruebas reales contra Posada Carriles", prosiguió Reich. "Tuvieron que acudir a un gobierno que inventa lo que les da la gana". 

"Después de 15 semanas de jucio, escuchando el testimonio de más de 30 personas, el jurado absolvió de todos los cargos a Posada Carriles en solo tres horas", señaló Reich.  "Me ha extrañado que algunos periodistas  califiquen el veredicto de sorprendente, cuando siempre estuvo claro que el caso era, en el mejor de los escenarios, débil, concluyó Reich.

Posada Carriles fue acusado por Cuba y Venezuela de terrorismo y afrontó acusaciones por supuestamente mentir en su solicitud de asilo político y ciudadanía estadounidense.

El jurado lo absolvió de cargos de perjurio en los que la Fiscalía Federal lo acusaba de negar su supuesta participación en los atentados con explosivos registrados en Cuba en 1997, que causaron la muerte a un turista italiano.

Aunque el cubano-venezolano no afrontaba cargos por esos ataques, los fiscales federales intentaron probar que había mentido sobre ese asunto en su audiencia para pedir asilo, en 2005.

El militante anticastrista también fue declarado inocente de cargos de obstrucción de procedimiento por supuestas ofensas relacionadas con terrorismo internacional, de las acusaciones de supuestamente mentir en su entrevista de naturalización sobre su ingreso al país y por negar que habría utilizado alias y un pasaporte expedido por el Gobierno de Guatemala.

Por Chuny Montaner y Agencias

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