La extraordinaria historia del monasterio español de Miami

Monasterio español de San Bernardo de Clairvaux

El monasterio español de San Bernardo de Clairvaux en Miami. (Foto cortesía de anatravel.org)

- Univision.com

MIAMI, FLorida - Los claustros del antiguo monasterio español de San Bernardo de Clairvaux, localizado en North Miami Beach, no son solo un montón de piedras centenarias, sino que tras sus muros se esconde una extraordinara historia de nueve siglos en dos continentes a ambos lados del oceano Atlántico.

El monasterio fue construido en Segovia, España, entre 1133 y 1144 y ocupado por monjes cistercienses por siete siglos. De acuerdo con el blog Anatravels.org, hacia mediados de la década de 1830 el edifico fue vendido y sus instalaciones convertidas en un granero y establo.

En 1925, William Randolph Hearst compró el claustro y dependencias, cuyas piedras y estructuras fueron desmontadas y embaladas en 11.000 cajas de madera y enviadas a los Estados Unidos. Sin embargo, los problemas financieros de Hearst lo obligaron a vender las estructuras en una subasta.

Las piedras se mantuvieron en un almacén en Brooklyn durante veintiséis años, pero en 1952, los Sres. W. Edgemon y Moss R. lo comparon con el objetivo de convertirlo en una atracción turística. Les tomó cerca de dos años y más de un millón de dólares volver a ensamblar el edifico que tuvo su destino final en la ciudad de Miami.

En 1964 el Obispo Henry Loutit adquirió la propiedad para la Diócesis Episcopal del Sur de la Florida, pero años más tarde el monasterio fue puesto a la venta debido a dificultades financieras.

Luego, Robert Pentland Jr., un filántropo multimillonario, compró los Claustros y los cedió posteriormente a la parroquia del Sr. Bernard de Clairvaux.

Como destaca Anatravels.org, el contraste entre los edificios antiguos y sus alrededores no podía ser mayor, pues las piedras medievales, como en una casa de alguna ciudad europea, se encuentran entre las palmeras y la exuberante vegetación tropical.

Actualmente, el lugar es utilizado como abadía de la iglesia episcopal y como atracción turística.